Opinión
Análisis político

Sobre espacios y escenarios nacionales

Ricardo Rouvier, analista político.

Por Ricardo Rouvier (*)

El horizonte político nacional puede describirse de la siguiente manera. Tenemos tres espacios  que cumplen los requisitos pertinentes al análisis que son: tener una lógica interna y que se pueden diferenciar entre sí. Los espacios son: el económico, el social y el político.

El político tiene la prevalencia sobre los otros porque posee el comando de la acción pública respecto a los otros. La gobernabilidad es política que involucra a las políticas económicas y las políticas destinadas a la seguridad social.

La crisis argentina actual es una repetición de anteriores similares, y que ponen a la economía en un lugar destacado, que parece empalidecer a la política, sin embargo, la incidencia innegable de la economía como propuesta y como resultado, no excluye a la política. En este punto podría decirse que la actual coyuntura económica caracterizada por las turbulencias financieras, una gran devaluación, y un proceso de recesión que recién comienza.

La paralización económica impacta directamente en el espacio social, empeorando todos los indicadores que registran el estado son factores para configurar un clima de malhumor y demanda de los sectores más castigados, los segmentos bajos y medios de la sociedad.

La respuesta organizada supone el compromiso gremial y de los movimientos sociales ante la caída social. A pesar de la división existente en las centrales de trabajadores, se incrementó la dinámica de la protesta social en que muchas veces las organizaciones ganan la calle para expresarse. 

En cuanto a lo político, el Gobierno no logra controlar la navegabilidad, demostrando dificultades con el manejo del timón. En algunos momentos, la incertidumbre y las oscilaciones cambiarias, dieron lugar a percibir que los problemas conducían al gobierno. Esto derivó en una nueva crisis de credibilidad entre el Estado y la sociedad, entre el Gobierno y los ciudadanos. Todo ciudadano de a pie supone que el Gobierno - aunque no lo haya votado- tiene un saber que queda en línea con el poder.

Durante los últimos meses; el Gobierno que ya había ocurrido durante el 2016 y el ´17 con idas y venidas, a partir de la Ley Previsional de diciembre empezó un ciclo nuevo en que la imagen negativa de Macri y la gestión superaron a la positiva y hasta la fecha nunca más se recuperaron. Cayeron las expectativas económicas que no se levantan (poco menos de tres de cada diez cree que la economía va a mejorar).

Mientras tanto, los grandes medios focalizan su comunicación en dos cuestiones: los cuadernos de Centeno, y la recesión. La primera es de naturaleza abstracta y la segunda concreta, lo que genera la esperanza en la oposición relacionada con la ex presidenta, que la paralización económica prevalecerá sobre la corrupción.

Las fuerzas políticas van a tomar esos ejes como centrales para su campaña electoral, y van a ponderar según su ubicación en el escenario. La comunicación del oficialismo pivoteará sobre el tema de la corrupción y la diferencia con el gobierno anterior; en cambio la oposición lo hará sobre la delicada coyuntura económica. Coyuntura, por otra parte, que nadie sabe con exactitud cuánto durará. La etapa previa a las campañas electorales para el ´19 indican que hay tres fuerzas políticas competitivas: el oficialismo, el kirchnerismo y aliados, y el peronismo federal. Ninguna estará en condiciones de construir una mayoría neta sobre el resto. Por lo tanto, esta es una disputa entre minorías, que posiblemente, alcancen a dirimir la presidencial en un ballotage.

Las próximas semanas y meses mostrarán cómo los tres espacios evolucionarán y se afectarán entre sí. En un panorama general delicado las variables vinculadas a la armonía y al conflicto se desatará de acuerdo a la fuerza y poder de los factores. 

(*) Analista político. 

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