Judiciales y Policiales
Custodian la casa del ministro y de sus hermanos

Silencio del Gobierno tras un robo millonario frente a la Jefatura de Policía en la capital

Los ladrones violentaron las oficinas de donde se llevaron casi un millón de pesos. No hay detenidos.

Al menos dos ladrones entraron a una oficina ubicada frente a la Jefatura de Policía, a dos cuadras del Ministerio de Seguridad, y robaron 800.000 pesos, y pese a haber ingresado por la puerta frontal del edificio ningún agente advirtió el atraco. Por el hecho no hay detenidos y desde el Gobierno no se habló del caso.

El robo ocurrió el sábado a las cuatro, cuando los maleantes rompieron una puerta de madera ubicada frente a la propiedad ubicada en la calle Buenos Aires 488, frente a la Unidad Central de la fuerza de seguridad en la misma cuadra del Juzgado Correccional, a escasos 15 metros de la Dirección de Delitos Sexuales y en cercanías del Registro Provincial de Armas.

Una vez dentro de la oficina, los ladrones rompieron los muebles hasta hallar el dinero y luego salieron hacia un patio trasero con posibles intenciones de robar en un edificio lindero. Pero justo en ese momento había una fiesta en uno de los departamentos y los asistentes se percataron de la presencia de los extraños y salieron a ver lo que ocurría. Fue cuando los malhechores huyeron llevándose el botín.

El damnificado es César Britez, un ex funcionario del gobierno de Raúl Rolando Romero Féris, quien responsabilizó a la Policía y al Gobierno por el ataque a su propiedad. "Si esto ocurrió frente a la Jefatura, no quiero pensar lo inseguro que son los barrios", reflexionó.

El hombre no sólo denunció el hecho ante la Justicia, sino que también lo hizo a los medios de comunicación. Pese a la gravedad del caso ninguna autoridad del Gobierno dio explicaciones respecto a la garrafal falla en el sistema de prevención que el ministro de Seguridad, Juan López Desimoni, anunció el año pasado, pero que al parecer no se puso en marcha.

El funcionario está domiciliado en el barrio Aldana, en la calle Uruguay -a metros de donde asesinaron al estudiante Maximiliano Aquino- donde tiene dos policías que custodian su vivienda.

Cerca de allí, a 50 metros, existe una parada de ómnibus donde los asaltantes y ladrones de ocasión atacan a los pasajeros, especialmente a las estudiantes universitarias.

En inmediaciones de la casa del funcionario también los vecinos denuncian que los maleantes "se roban hasta los focos" de las viviendas, pero que las comisarías donde deben radicar las denuncias carecen de móviles y personal para dar con los delincuentes.

Mientras todo esto pasa, Juan López Desimoni ordenó que se designen custodios en las casas de sus parientes. Uno de estos lugares de la vivienda de la calle Belgrano entre Paraguay y Uruguay, donde se domicilia Jorge López Desimoni, el hermano del ministro. Allí están apostados dos policías motorizados, las 24  horas, según se pudo constatar con los vecinos del barrio Libertad.

En esa barriada también existen quejas por los atracos, principalmente en horarios de la siesta y a la noche.

En este contexto crecen las quejas por la ineficacia de los planes preventivos de seguridad supuestamente puestos en marcha y principalmente por la utilización de los recursos del Estado en beneficio del ministro y sus familiares.

Lectores: 1756