Judiciales y Policiales
Estaba profugo por homicidio

Quedó detenido el hijo de un senador y de una diputada

Mario Bofill es senador provincial y su esposa Anahí Moray es diputada provincial. El hijo de ambos mató a un trabajador y nunca fue detenido por la policía. (Dibujo: NOVA)

Tras haber estado prófugo casi un mes, Rafael Bofill se hizo presente en la Cárcel de San Cayetano y quedó preso en forma inmediata.

Así se hizo efectiva la condena a cuatro años de prisión por haber atropellado, matado y abandonado a Guillermo Juani, un trabajador gastronómico que regresaba a su casa cuando Bofill conducía un auto en total estado de ebriedad.
El hijo del cantor de chamamés devenido en político, Mario Bofill, se había escapado después de conocer que estaba firme la pena por el crimen que había cometido.

Fue el 16 de marzo cuando la Corte Suprema de Justicia rechazó los planteos de la defensa y mandó a que se haga efectiva la prisión y el cumplimiento de la condena. Tras esto el hijo del senador provincial y de la diputada Anahí Moray –ambos del sector del peronismo conducido por Camau Espínola- abandonó la vivienda familiar y desapareció.

Fue en el contexto en el que el matrimonio había negociado con el gobierno que votaría el Presupuesto anual del Gobierno con la condición de que los policías no busquen a su hijo.

Ese acuerdo pudo más que la presión de los medios y los reclamos judiciales realizados por el abogado Guillermo Escalante, representante de la familia quien presentó -ante el Tribunal Oral Penal 1- una solicitud de pedido de búsqueda y detención de Rafael Bofill.

La Justicia tibiamente ordenó, el pasado 8 de abril, un allanamiento a la casa de los Bofill, pero el prófugo no estaba.

Decidió presentarse en la cárcel el domingo 14 de abril, sin cámaras, sin custodia, pero con una condena firme a cuatro años de cárcel.

La pena se había establecido el 10 de noviembre de 2017 en un juicio realizado en el Tribunal Oral Penal 1 de Corrientes pero quedó firma recién el 16 de marzo de 2019.

La condena a 4 años de prisión es por el homicidio culposo de Guillermo Juani, ocurrido el 21 de setiembre de 2012. El trabajador gastronómico volvía en su motocicleta luego de haber trabajado 10 horas.

Cuando llegó a un cruce de calles, Rafael Bofill, a bordo del auto de sus padres lo embistió a gran velocidad y luego escapó. Cuando lograron hallarlo aún estaba en estado de ebriedad, pero nunca fue detenido y llegó a juicio en libertad.

Pese a estar condenado a 4 años de prisión seguía en libertad porque la sentencia no estaba firme y luego de una serie de apelaciones, la Corte Suprema de Justicia dejó firme el fallo al rechazar, el pasado 16 de marzo un recurso extraordinario federal presentado por la defensa del imputado, para que se revise el fallo.

La decisión de la Corte implica que se debería hacer efectiva la pena fijada en la sentencia 218/17 dictada por el Tribunal Oral Penal 1 de Corrientes. En la resolución, la Corte Suprema de Justicia resolvió que “corresponde desestimar el remedio federal si no cumple con el requisito de fundamentación autónomas ni refuta todos y a cada uno de los fundamentos de la sentencia”. Respecto a los ministros advirtieron “inobservancias de los aspectos formales” en la presentación realizada por la representación del imputado. Pero además sostuvieron que “el recurrente no cumplió tampoco con el relato claro y preciso de todas las circunstancias relevantes del caso que estén relacionadas con lo que se invoca como cuestión de índole federal, no resultando suficiente con la simple enunciación de los distintos actos procesales, sin relacionarlos y demuestra el perjuicio producido”. El siniestro vial se produjo en la madrugada el 21 de septiembre de 2012, en la esquina de las calles Ciudad de Arequipa y Santa Cruz, cuando Bofill manejaba un Chevrolet Corsa y embistió a Guillermo Juani, quien regresaba de su trabajo.

Lectores: 755

Envianos tu comentario