Política
Solidaridad en la crisis sanitaria

Ante la ausencia del oficialismo y la oposición, vecinos organizan comedores en plena pandemia

Barrio La Chola, uno de los más carenciados de la capital correntina.

En plena pandemia de coronavirus, con las actividades económicas paralizadas que dificulta el sustento de las familias en los barrios más pobres, un grupo de ocho amigos de la capital de Corrientes se juntaron para cocinarle a más de un centenar de personas de barrios humildes.

Carentes de ayuda del Estado y con la ausencia total de representantes de la oposición, los voluntarios enseñan cómo aplicar los protocolos de seguridad sanitaria para la prevención de contagios de coronavirus a los vecinos.

Durante la semana pasada, cocinaron un guiso de fideos para un centenar de personas en el populoso barrio “La Chola” y entregaron las porciones casa por casa, con barbijos y guantes, como lo hacen habitualmente: “Pedimos donaciones a comercios, carnicerías, panaderías y lo hacemos todo a pulmón”, relató Jorge Sosa.

Unos días antes, en la recorrida para levantar los pedidos, dialogaron con cada familia sobre las medidas que se deben tomar para prevenir el coronavirus: “No somos médicos, pero recibimos información de profesionales de la salud, online y a través de videos y la transmitimos”, contó Sosa, que es empleado de la administración pública.

Al respecto, señaló que “los informamos sobre el uso de barbijos, cómo lavarse las manos y fundamentalmente sobre la importancia del aislamiento social, porque muchos creen que porque se conocen con el vecino, no va a pasar nada”. “Así es que se siguen juntando y compartiendo el mate, por eso dialogamos mucho sobre esas situaciones”, expresó sobre las vivencias en los barrios.

Por otra parte, explicó que todas las actividades se realizan “con estrictas medidas de seguridad, las que reciben la comida, lo hacen con el barbijo puesto y nos protegemos todos”. 

“Cuando no tienen barbijos en las familias y no tienen posibilidades de tenerlos, hacemos una vaca y los compramos nosotros”, sostuvo el joven. Los integrantes de este grupo de amigos tienen entre 20 y 40 años y algunos son también compañeros de trabajo, contó Jorge Sosa, y agregó que comenzaron con la tarea apenas comenzó la cuarentena.

“Lo hacemos porque sabemos que hay gente que la está pasando realmente mal, que está sin trabajar, como muchas mujeres que se emplean en casa de familias y que ahora no tienen ingresos”, señaló sobre los motivos de la acción solidaria.

Detalló que preparan ollas gigantes, a veces de guiso, otras de arroz con pollo, que proveen del menú a unas 50 a 200 personas cada vez y que, por contactos y amigos, acuden a las zonas más necesitadas.Sosa relató que ya hicieron los almuerzos en seis oportunidades y que continuarán ‘hasta que la pandemia llegue a su fin‘.

Finalmente, remarcó que tanto él como sus amigos: Martín Alarcón, Juan Cabral, Gabriel Coria, Fernando Benítez, Valerio Diener, Cecilia Duarte y Teresa Veron. “Nos sentimos muy gratificados con esta experiencia”, dijeron.

 

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