Mariela Revidatti refugia y contiene a personas en situación de calle en el hogar Cristo Roto
Mariela Revidatti es la administradora del Hogar Cristo Roto hace 29 años en la capital correntina. Este lugar depende del Arzobispado de Corrientes y fue construido con fondos recaudados de la colecta de Caritas Más Por Menos hace 30 años.
Con el fin de albergar a hombres mayores de 45 años en situación de calle, que estén desamparadas en estado de total vulnerabilidad, pero que se puedan valer por sus propios medios.
Allí, Mariela con la colaboración de Miguel y Exequiel contiene y asiste actualmente a 13 personas que viven en el hogar. Pero esta semana con la ola polar que abrazó a la provincia de Corrientes, se acercaron personas a recibir alimentos y abrigos de manera temporal, como ocurre cada invierno cuando las bajas temperaturas apremian en la capital. Sucede que el refugio solo cuenta con dos o tres camas habilitadas para los que vienen. Ya que hay personas viviendo en el lugar, que cuenta con poca capacidad para albergar.
El refugio se sustenta de la solidaridad de todos los correntinos. Ya que las personas que viven allí se cocinan y realizan todas sus necesidades básicas con aportes de la comunidad. Es por ello que Mariela Revidatti, en diálogo con la Sección de Perfiles Urbanos de NOVA, hizo un llamado a los correntinos a colaborar y donar mercaderías, alimentos no perecederos, que es lo que más necesitan para tener un plato de comida a diario.
Más aún porque los hombres, porque solo reciben a personas del sexo masculino en el hogar, no tienen familiares que les brinden una ayuda, ni contención afectiva. “En el hogar tenemos entre 8 y 10 personas viven allí. Pero actualmente suman 13 hombres, por los que llegaron en los últimos días a pedir refugio por el frio. No tenemos un espacio muy amplio para tenerlos a todos. Pero se les da alimentos y abrigo en la medida que podemos y tenemos. Ahora estamos necesitando mercaderías, como arroz, fideos, carnes, puré de tomates, es decir alimentos no perecederos porque ellos se cocinan y de encargan de todo. También requerimos artículos de limpieza para mantener la higiene del lugar”, manifestó Mariela, haciendo un llamado solidario a la población. Más aun en este tiempo de bajas temperaturas, donde las personas mayores están más vulnerables, necesitan estar bien alimentadas y con una buena cobija que los abrigue.
“Las personas que están viviendo actualmente en el hogar son solo gente de 60 años, son hombres en situación de calle, no tienen ningún problema de salud, pero están desamparados de sus familiares, algunos no tienen, otros tienen, pero están solos y permanecen aquí hasta que les salga una pensión para poder subsistir. Algunos tienen familia, pero están solos”, contó en cuanto a los hombres que viven allí.
Al ser consultada cómo es la ayuda que reciben las personas que viven en la calle y buscan un albergue dónde pasar la noche, Mariela explicó: “El espacio que tenemos aquí es reducido, no tiene capacidad para que vivan muchas personas. Pero cuando se acercan algunos en situación de calle, que vienen de manera espontánea o que lo trae la policía para que les asistamos, en el hogar se les brinda una ayuda de emergencia, dejándoles pasar la noche, con abrigo y un plato caliente de comida. Es decir que les solucionamos el problema de manera temporal. Porque como te reitero nosotros nos mantenemos con las donaciones de la comunidad, y recibimos algunos módulos de alimentos que nos mandan desde el Ministerio de Desarrollo Social”, aclaró la mujer a esta sección.
En este sentido, comentó que “no todos los hombres que vienen aquí se quieren quedar a vivir, la mayoría está acostumbrado a su estilo de vida deambulando en la calle. Por ejemplo, cuando los vecinos llaman al 911 para avisar que hay una persona durmiendo en la vía pública, la policía los busca, los trae al hogar, pero algunos como son linyeras, otros drogadictos, vienen y luego se van solos, no se quieren quedar. Por ejemplo, el otro día me llamaron del barrio Ferre donde estaba un joven que dormía afuera de la salita, y se hizo una movida para poder traerlo al hogar y el joven no se quiso quedar. Ahí ya no los podemos retener”, relato Mariela.
Sin embargo, los hombres que viven en el hogar, más allá de la asistencia alimentaria y todo lo que necesitan para subsistir, ellos no tienen ningún tipo de contención psicológica. “Ellos no reciben contención psicológica para la situación en la que se encuentra. Porque nosotros no tenemos profesionales que colaboren en la asistencia de las personas mayores que viven en el hogar. Los profesionales quieren cobrar sus honorarios y esto se sustenta con donaciones”, contó la mujer que también ella brinda su contención humanitaria de manera desinteresada a las personas que viven en estado de abandono familiar y total vulnerabilidad en el Hogar Cristo Roto que está ubicado en por la calle Niño Jesús 829, el Barrio Pueblito Buenos Aires.
Mariela convocó a los corazones solidarios que quieran colaborar con las personas que asisten al refugio con alimentos no perecederos y artículos de limpieza. Los interesados el ayudar pueden comunicarse al teléfono 3794 – 731038 o bien dirigirse al hogar en la dirección antes mencionada.








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